¿Guadalajara ciudad Cosmopolita o el fracaso común de las grandes ciudades de México?

Con algunas calles llenas de indigentes, una zona caliente llena de prostitutas, drogas y hoteles de mala muerte con muy bajos controles de sus huéspedes la Perla Tapatia se desluce sin el mejoramiento del gobierno Estatal y Municipal.

Guadalajara.- La perla Tapatia es conocida como unas de las 3 ciudades más importantes y populares del país, al igual que CDMX y Monterrey. Lo cierto que más que ser una ciudad cosmopolita, son el claro ejemplo del fracaso del país y la victoria del capitalismo.

Un ejemplo de esto es Guanatos, a donde turistas vienen a visitar la catedral, los museos y demás sitios que te ofrecen en los módulos de turismo, sin embargo, dentro aun del perímetro acondicionado para recibir a las visitas encontrarás indigentes, basura por doquier, calles en mal estado e incluso algunas muy transitadas con muy mal olor por los desechos humanos, incluso los fisiológicos.

Además a esto hay que agregar el malinchismo que sufre el turismo nacional, el mochilero, el cual se hace presente, al igual que en otros Estados de la Republica, los cuerpos de seguridad ponen mayor atención en los se ven “jodidos”, a los cuales abordan con casi un ejército, sólo para “revisar” en su mochila y sus ropas casi ultrajándolos, tratando al sujeto en inspección como un delincuente o integrante de alguno de los carteles de la droga que abundan.

Con estas revisiones se genera un espectáculo repetitivo y cotidiano al que parece que nadie inmuta, más que al poco turismo extranjero el cual observa con extrañeza, mientras que en este mismo día como en diversas plazas de la república en Zapopan, sitio que geográficamente está unido a Guadalajara (como área metropolitana) balean a un joven dentro de un bar y no hay detenidos como siempre, comprobando la fórmula de “corrupción- impunidad- ineficiencia de los cuerpos de seguridad factor que les ha concesionado distintas plazas al crimen organizado para usufructuarlas.
Mientras tanto no es necesario alejarse del centro de la perla tapatía para ver la pobreza latente de esta ciudad de esperanza. Abordar un autobús puede llegar a ser una odisea máxime si no se es de aquí, incluso algunos tapatíos no saben que ruta tomar para ir a Tlaquepaque o Tonalá, tal parecen ser los autobuses turísticos la única opción segura para llegar allá.

Por su parte el Transporte Público Urbano no sobrepasa el estándar de otras grandes ciudades de la república mexica, los camiones atascados personas como si fueran ganado, choferes de autobús que juegan carreritas, mientras los pasajeros van con el Jesús en la boca, apto para quien le gustan las emociones fuertes, para quien le gusta ser espectador de como uno de estos mercenarios arrebata de la vida a un transeúnte por su impertinencia mientras maneja como loco y habla por celular al mismo tiempo, mientras medio sostiene el volante y con toda la fuerza de su pie pisa el acelerador a fondo.

Otra de las zonas que raya en la ironía es la calzada “Independencia” llena de indigentes una zona caliente llena de prostitutas, drogas y hoteles de mala muerte con muy bajos controles de sus huéspedes, paso casi obligado para quienes no conocen para llegar a la vieja central tendrás que pasar por este ambiente, mientras que para ir a Chapala o Tequila a turistear es mejor no llevar cosas de valor como te lo recomiendan los propios Tapatios.

Finalmente Tlaquepaque se ha convertido en el sitio de reventa de los productos que los artesanos de la región elaboran, cabe destacar que por cada turista que paga miles de pesos por cerámica, los artesanos reciben a penas unos cuantos pesos, obteniendo mínimas ganancias por sus hermosos productos. Dichas tiendas son atendidas por personal atractivo quienes muestran la otra parte malinchista ya que si te ven con pocas posibilidades de comprar pondrán restricciones para entrar a sus locales, en contraste Tonalá resulta aunque no tan atractivo para los turistas, pero si más cómodo para el turismo nacional.

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