LA LÓGICA DEL PENSAMIENTO DE ESTADOS UNIDOS HACIA VENEZUELA

 

 

Caracas, 16 dic (PL) El gobierno estadounidense insiste en su política agresiva contra Venezuela, según reiteran las últimas acciones de la Casa Blanca que incluyen presuntas políticas de ayuda humanitaria y el entorpecimiento del diálogo.

Mientras una delegación gubernamental y opositores se reunía ayer en República Dominicana, el Departamento de Estado arreció sus ataques contra Caracas, algo que sigue a otras acciones de las últimas semanas con un claro objetivo, inmiscuirse en los asuntos internos venezolanos y derrocar al gobierno constitucional, según denuncias.

El aparato de la diplomacia estadounidense argumentó el viernes sobre las ‘pésimas condiciones humanitarias’ que padece el pueblo venezolano y advirtió de que no levantará las sanciones que pesan sobre el país si el presidente Nicolás Maduro no restaura el ‘orden constitucional’, según indicó un comunicado.

‘Seguimos muy preocupados porque el pueblo venezolano experimenta pésimas condiciones humanitarias, incluida la falta de comida asequible y medicinas vitales, suministros médicos, malnutrición y un aumento de los casos de malaria, entre otras duras realidades’, afirmó la portavoz del Departamento de Estado, Heather Nauert.

Según la vocera, Estados Unidos tiene en la región suministros de emergencia y está ‘listo’ para abastecer de comida a las poblaciones afectadas. ‘Estos suministros podrían estar disponibles inmediatamente si el Gobierno de Venezuela aceptara asistencia humanitaria internacional’, aseveró. En los últimos meses, los planes de la Casa Blanca de derrocar al gobierno de Maduro fracasaron en la OEA, con el Grupo de Lima y tampoco avanzaron con las presiones orquestadas con la colaboración de Canadá y la Unión Europea, indican comentaristas internacionales.

Detrás de todas estas ‘ofertas’ del gobierno de Donald Trump, se esconde la política más propagada en los últimos meses, ‘la ayuda humanitaria’, más conocida como un disfraz de la ‘intervención humanitaria’ de fuerzas militares, algo ensayado en países vecinos de Venezuela en los últimos meses, según denuncias de medios políticos y de prensa internacionales.

Esta semana, el sociólogo Richard Canan comentaba esta situación: ‘Bien extraña que es la lógica de pensamiento del Imperio Norteamericano. Por un lado, asedia a Venezuela intentando asfixiarlo económicamente, a través de la coerción y el amedrentamiento sobre el sistema financiero mundial para bloquear todas las transacciones del país’, planteaba.

Mientras por el otro lado, la Cámara de Representantes de Estados Unidos, aprobó una sesgada resolución (388-29) para encabezar un aparente ‘canal humanitario’, con el fin de que sus ONGs se encarguen de ‘enviar alimentos, medicinas y asistencia técnica a Venezuela’, subraya Canan.

Lo curioso es que esa norma de los legisladores estadounidenses señala que en caso de que haya resistencia de este país soberano, se conmine a la ‘ONU impulsar una resolución que ordene a Caracas recibir la ayuda y distribuirla’, agrega el comentario.

Es decir, ‘el Tío Sam nos impide comprar medicinas y alimentos con su bloqueo financiero, para luego ‘exigirnos’ que aceptemos obligados su ayuda, mediante la excusa del ‘canal humanitario’, sostiene Canan.

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