LAS AMNISTÍAS Y AMLO.

 

“Ganar la guerra para conquistar la paz”
Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC)
Ejercito de Liberación Nacional (ELN)

A primera vista y de forma simple la frase suena bien y correcta, solo que existen otras resultado de la reflexión y de las vivencias de una guerra producto del enfrentamiento entre dos potencias o de guerras civiles como son:

 “La guerra es el arte de destruir hombres, la política es el arte de engañarlos.” Jean Alambert

 “Siempre la mala paz es mejor que la mejor guerra.” Marco Tulio Cicerón

 “Para hacer la guerra hacen falta tres cosas: dinero, dinero y dinero.” Napoleón Bonaparte

 “La justicia se defiende con la razón y no con las armas. No se pierde nada con la paz y puede perderse todo con la guerra.” Juan XXIII

 “La paz más desventajosa es mejor que la guerra más justa.” Erasmo de Rotterdam

 “La guerra es la más grande plaga que azota a la humanidad; destruye la religión, destruye naciones, destruye familias. Es el peor de los males.” Martín Lutero

Destacan de todas ellas las de Tulio Cicerón y la de Juan XXIII, donde se enfatiza la paz, esto lo cito como resultado de las declaraciones del Licenciado Andrés Manuel López Obrador realizadas en el Estado de Guerrero, sobre la “Amnistía a los líderes de los cárteles”, declaración que generará toda una polémica en torno a su propuesta, de inicio no debemos confundir “Amnistía” con “Indulto”, mismo que tampoco es igual a perdón.

¿QUE ES LA AMNISTÍA?

Literalmente, amnistía significa “sin memoria” (del griego “A” y de “Mnesis”); esto es, olvido, pérdida total del recuerdo de un hecho que, según puntos de vista subjetivos, pudo ser heroico o delictuoso.

El olvido de algo es lo contrario del perdón.

Amnistía es la amnesia formalmente decretada sobre un hecho.

Para Antolisei, la amnistía es “una media general con la que el Estado renuncia a la aplicación de la pena respecto de determinados delitos”.

Manzini afirma que “es el poder de suspender la aplicabilidad de una o más normas penales respecto a un determinado período de tiempo ya transcurrido”.

Según Gabino Fraga, la amnistía tiene la virtud de que “todos aquellos que durante un período de tiempo hayan cometido un delito y que no hayan sido juzgados, así como los que habiéndolo perpetrado hayan sido ya condenados, quedarán libres de la acción penal en el primer caso, y de la represión el segundo”.

Tena Ramírez expresa que la amnistía es “el acto legislativo que, como tal, incumbe al Congreso de la Unión, el cual tiene la facultad de concederla por delitos cuyo conocimiento pertenezca a los tribunales de la Federación”.

Coronado sostiene que, a diferencia del indulto —que se refiere a casos particulares y delitos de orden común— “la amnistía tiene lugar por lo ordinario tratándose de delitos políticos y se refiere a toda una clase de delincuentes”.

En su Dicción de Jurisprudencia, Escriche subraya con máximas del conde de Peyronnet, ministro de Carlos X de Francia, las diferencias entre amnistía y perdón: “Amnistía es abolición, olvido Perdón es indulgencia, piedad La amnistía no repone, sino que borra El perdón no borra nada, sino que abandona y repone La amnistía vuelve hasta lo pasado y destruye hasta la prime huella del mal; el perdón no va sino al futuro, y conserva en el pasado todo lo que le ha producido El perdón supone crimen; la amnistía no supone nada, a no ser la acusación En las acusaciones ordinarias nunca tiene interés el estado en que se borre la memoria En las acusaciones políticas, suele suceder lo contrario; porque si el estado no olvida, tampoco olvidan los particulares, y si se mantiene enemigo, también los particulares se mantienen enemigos El perdón es más judicial que político; la amnistía es más política que judicial”.

La amnistía no se conoció en México durante el período colonial, pues las leyes de Indias sólo concedían a los virreyes la facultad “para que pudieran perdonar cualquier delito y excesos cometidos en las provincias de su gobierno”.

En cambio, en las constituciones del México independiente la amnistía aparece por primera vez en la Constitución de 1824, que en su artículo 50 fracción XXV la establece como facultad exclusiva del Congreso General Las Leyes Constitucionales de 1836 las Bases Orgánicas de 1843 hicieron exactamente lo mismo.

Tanto la Constitución de 1857 (artículo 72-XXV) como la vigente de 1917 (artículo 73-XXIII), precisan el otorgamiento de amnistía como facultad del Congreso de la Unión.

Por su parte, los códigos penales de 1871, 1929 y 1931 establecen la amnistía como causa de la extinción de la acción penal.

A lo largo de un siglo, cinco presidentes mexicanos han decretado leyes de amnistía durante sus mandatos:

El 13 de octubre de 1879, el presidente Benito Juárez decretó amnistía “en favor de los enemigos de la República presos por traición, sedición, conspiración y demás delitos políticos”, con excepción de los lugartenientes del Imperio y de los jefes de divisiones y cuerpos del ejército que se pasaron al invasor.

Sebastián Lerdo de Tejada publicó el 27 de junio de 1872 una Ley de Amnistía general “por los delitos políticos cometidos hasta ahora sin excepción de persona alguna”.

El presidente Lázaro Cárdenas promulgó el 5 de febrero de 1937 una Ley de Amnistía que la concedió a militares que hubieran cometido el delito de rebelión y a civiles responsables de delitos de rebelión, sedición, asonada o motín de la competencia de los tribunales federales En los considerandos, el mandatario señaló que “la importancia de esta medida puede valorizarse con mencionar el hecho de que a partir de 1922 se han abierto 3,841 averiguaciones por esos delitos, las cuales corresponden a más de 10,000 individuos sujetos a proceso”.

Manuel Avila Camacho decreto amnistía también, el 31 de diciembre de 1940, en favor de civiles y militares responsables de delitos políticos.

Finalmente el 18 de mayo de 1976, Luis Echeverría publicó la ley que decretó amnistía para los procesados por delitos de sedición, invitación a la rebelión, resistencia particulares y conexos, cometidos durante el conflicto estudiantil de 1968.
http://www.proceso.com.mx/3329/que-es-la-amnistia

Definición y Carácteres de Indulto en Derecho Mexicano

“Concepto de Indulto que proporciona el Diccionario Jurídico Mexicano (1994), de la Suprema Corte de Justicia de la Nación: (escrito por Zulita Fellini Gandulfo ) (Del latín indultus, gracia por la cual el superior remite el todo o parte de una o la conmuta.) El indulto es una medida de excepción, facultativa del supremo representante del poder estatal, que debe contemplarse entre las reacciones penales. El indulto, la amnistía y la prescripción de la acción penal poseen una doble naturaleza: son tanto causas de levantamiento de la pena como obstáculos procesales. Tiene importancia el indulto para la rehabilitación del condenado, ya que a través del perdón total o parcial y de la suspensión de la pena, puede ayudarse a la reinserción del condenado en la sociedad, favoreciendo el restablecimiento de su prestigio social. Consiste en un acto del ejecutivo, por el que en un caso concreto se perdonan, atenúan o suspenden condicionalmente las consecuencias jurídicas de una condena penal ejecutoria. Los procesos penales aún pendientes de resolución no pueden ser objeto del indulto.”

Indulto

El Perdón
“La redacción del artículo 93 del Código de Penal del Distrito Federal, hasta antes de su reciente reforma, publicada en el Diario Oficial 13-I-1984, era la siguiente: “El perdón o el consentimiento del ofendido extingue la acción penal, cuando concurran estos requisitos: I. que el delito no se pueda perseguir sin previa querella; que el perdón se conceda antes de formularse conclusiones por el Ministerio Público, y Ique se otorgue por el ofendido o por la persona que reconozca éste ante la autoridad como su legítimo representante o por quien acredite legalmente serlo, o en su defecto, por tutor especial que designe el juez que conoce del delito”. El perdón y el consentimiento del ofendido son causas extintivas de la acción penal.”

Perdon del Ofendido


Esto es lo que manifestó en torno a este tema el Licenciado Andrés Manuel López Obrador:

PERDÓN PARA PACIFICAR

En Tixtla habló de la declaración de amnistía que propone, en la que plantea incluir a corruptos, incluso a los que denominan “la mafia del poder”, pero además agregó a la lista a los líderes de grupos criminales, aunque precisó que en esa decisión tendrían que avalar las víctimas.

“Si es necesario vamos a convocar a un diálogo para que se otorgue amnistía siempre y cuando se cuente con el apoyo de las familias de las víctimas y no descartar el perdón. En la izquierda siempre se dice que ni perdón ni olvido, pero yo no coincido, olvido no, pero perdón sí, sobre todo si está de por medio la paz de un pueblo”.

Dijo que esa medida podría ayudar a pacificar, para lo que pidió a las víctimas “no olvidar pero sí perdonar”.
http://www.sinembargo.mx/03-12-2017/3358672

“… no descartamos el perdón. Se debe perdonar si está de por medio la paz y la tranquilidad del pueblo”, expresó López Obrador.

En otro tema, el político tabasqueño insistió en que al ocultar la verdad respecto a lo ocurrido con los 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa en 2014, se perjudica al Ejército.

“Si se conoce lo que sucedió realmente, si se le da protección a los que saben qué sucedió vamos a estar mejor y el Ejército en vez de debilitarse, se va a fortalecer, porque no es con mentiras como se resuelven los problemas”, añadió.
http://www.proceso.com.mx/513598/amlo-analiza-amnistia-a-lideres-carteles-terminar-la-violencia

Como resultado de sus declaraciones queda claro que tiene no solo claro el proceso de pacificación en Colombia, puedo suponer que también el intento de pacificación del Salvador, cuya nota fue publicada por Newsweek el 3 de junio de 2016 y por el Periódico Noroeste el 7 de junio de ese mismo año, la cual deja muy claro que si es posible tomar un camino distinto al de la guerra:

“LA TREGUA CON LAS MARAS QUE DESTRUYÓ EL ESTADO

Un acuerdo pactado entre 2012 y 2014 por las cinco pandillas que existen en El Salvador redujo significativamente la tasa de homicidios, de 14 a cinco por día. Lo que el gobierno no pudo lograr en 17 años, un grupo ciudadano lo alcanzó en 48 horas. La premisa para ello fue simple: los beneficiarios de la violencia eran empresarios locales y estadounidenses metidos en el negocio de la seguridad privada y las armas. El freno de una lucha fratricida, que ha hecho de esta nación uno de los epicentros del crimen, tocó poderosos intereses que terminaron cohesionándose. Desde entonces, el gobierno reanudó la persecución, con fines de encarcelamiento o exterminio. En una entrevista inédita, concedida antes de su encarcelamiento a Guadalupe Correa-Cabrera, profesora asociada y directora del Departamento de Gobierno de la Universidad de Texas, en Brownsville, el exlíder guerrillero Raúl Mijango ofreció pormenores de esa oscura estrategia de Estado. Mijango y otras 20 personas, entre las que figuran mandos de policía, militares, funcionarios penitenciarios y activistas sociales, son acusados de asociarse para cometer diversos delitos que terminaron por favorecer a las maras durante ese proceso de tregua. Pero, en el fondo, argumenta el exguerrillero, lo que sucede es que a Estados Unidos no le interesa ningún proceso de paz.”
http://www.noroeste.com.mx/publicaciones/view/la-tregua-con-las-maras-que-destruyo-el-estado-en-el-salvador-1030252

En el caso de México, el pensar que con el encarcelamiento y el endurecimiento de las penas, es una gigantesca utopía o un discurso para quienes tienen una idea superficial de la violencia, la delincuencia y los cárteles que nos aquejan, protegidos no solo por políticos, también por la corrupción y la impunidad, a grado tal que hoy hasta la marina tiene elementos dedicados al secuestro y la extorsión.

Para dar una idea en la misma línea de lo planteado por Raúl Mijango, cuantas personas de los 123 millones y medio de habitantes, estarán recibiendo en México algún beneficio directo o indirecto de la delincuencia organizada o no, si pensamos que una persona dedicada alguna actividad ilícita incluyendo los ciberdelitos, a las personas vinculadas a ilícitos fuesen de un 5% nos daría un resultado de seis millones ciento setenta y cinco mil individuos, mismos que no podrían ser llevados a la cárcel por falta de espacio y tampoco sería sano por que estas son controladas también por el crimen.

Para dar una idea del fenómeno delictivo, no solo está el daño físico o patrimonial que puede ser desde el robo más pequeño hasta la privación de la vida, pasando por lo feminicidios, el acoso sexual, los robos de identidad o de tarjetas electrónicas, la violencia intrafamiliar, la venta de alguna droga al menudeo que involucra toda una red de complicidades, hasta la propia piratería así poco a poco puede dibujarse el universo del delito.

Por lo mismo si las cárceles son insuficientes, no existen políticas públicas efectivas para la prevención del delito, no tenemos la certeza de que se capture a un delincuente por la simple estadística de que solo uno de cada cien delitos denunciados uno si acaso es detenido, falta ver que se le procese, acredite el delito y se le sentencie, y menos todavía tenemos un solo programa que demuestre la real y efectiva rehabilitación de un delincuente y menos todavía el seguimiento del mismo después de su liberación, lo que si tenemos es policías y ahora hasta la armada vinculada a la delincuencia, por lo mismo queda claro que el camino de la guerra no es el correcto y tenemos dos pruebas de que otra ruta es posible la del Salvador y la de Colombia.

Si alguien duda que sea posible establecer otra forma de vida, a pesar de todas las pobrezas, limitaciones y acosos del exterior, veamos a Cuba, con todo un cerco económico, afectada por el derrumbe de la URSS y ahora acosada por el loco Trump y hasta por las tormentas tropicales sigue de pie, es pobre por el cerco, si están con infinidad de limitaciones, si existen violaciones a los derechos humanos, si tiene problemas de democracia, pero tiene un pueblo y tuvo un líder que supo demostrar que la delincuencia no es la mejor salida para la pobreza.

En México solo falta revisar nuestra historia, han existido pactos ocultos con la delincuencia y también hubo un tiempo en el siglo pasado en que la delincuencia tuvo aunque suene increíble su código de ética, solo hay que revisar los diarios de los años cincuenta y sesenta para ver lo lejos que estaban los niveles de violencia de los actuales, por lo mismo lo que falta en estos momentos es que el Licenciado Andrés Manuel se más puntual es sus declaraciones y establezca los comos y cuando, para crear tiempos y plazos que involucren a la sociedad en una ruta diferente a la de la guerra para alcanzar la paz.

Juan Hernández Mercado

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